viernes, 17 de junio de 2016

"Hacer limpieza" [con consejos de la gurú del orden, Marie Kondo]

Hola chicas, ¿como están pasando el finde largo? ¿Se fueron de viaje? Yo estoy en casa, no me fui a ningún lado, y estoy aprovechando para descansar y hacer cosas que tenía pendientes.

Últimamente he visto muchas publicaciones sobre hacer orden, deshacerse de objetos que no utilizamos, y hasta de promoción de un consumo responsable. Soy de las personas que tratan de comprar solamente lo necesario (y seamos sinceras, los precios de todo y los horrendos diseños de la ropa que plagan las vidrieras me ayudan en mi objetivo de no comprar de más) y en este último tiempo (por cuestiones varias) me "vi obligada" a ordenar cosas que hace tiempo tenía acumuladas. Les voy avisando que es un mega post, así que si quieren ir a buscarse un café o té, es una muy buena idea :P


PRIMERA PARTE
Todo empezó con mi papá llamándome para avisarme que se mudaba, y que no podía llevarse todas las cosas que yo había acumulado durante 20 años y no me había llevado cuando me fui a vivir sola. Tomé prestada una destructora de papel de la oficina, y fui con el propósito de pasar por ahí todas las carpetas del secundario, y documentación vieja -o al menos las partes con datos personales-, el resto -previa revisión- lo dejé para reciclar. Lo mismo con manuales de primaria y secundaria que no querían en ninguna biblioteca por ser tan viejos. Las carpetas sanas las separé para donar, al igual que las hojas en blanco. Creanlo o no, eso me llevó dos largas tardes, y por suerte en la última conté con la ayuda de mi mejor amiga, Ann.

No se dan una idea de lo que nos reímos de mis carátulas hechas a mano, mis composiciones en inglés mal escrito, y los 10 en todos los exámenes.


NEEEEEEEEEEEERD!

Ahora en diciembre se cumplen 10 años desde que terminé el secundario, y claramente no volví siguiera a mirar todas estas cosas desde que terminé la escuela, no tenía sentido seguir guardándolas por los siglos de los siglos. Me quedé con una hoja de firmas y un TP con fotos sobre San Telmo como recuerdo, no hacía falta un baúl gigante. Eso me hizo reflexionar sobre todas las cosas que acumulamos innecesariamente.

Siguiente paso: todas las otras cosas que habían quedado en lo de mi papá. Peluches eran muy pocos (los más viejitos, y con "valor sentimental": por ejemplo, el único oso que me regaló mi abuelo materno antes de morir) ya que la mayoría los había ido donando a lo largo de los años. Estos peluches los mudó mi papá a su nueva casa. Yo me llevé a casa tres bolsones grandotes llenos de cosas "para revisar" (estaban así embolsadas desde hacía años cuando me mudé sola).

SEGUNDA PARTE:
A la vez, me mudé de oficina: en el mismo piso, pero en otra parte, por lo que al tener que trasladar todas mis cosas personales me dí cuenta la cantidad de cosas innecesarias que también había acumulado acá. Tenía que dejar mi ex-oficina vacía para la persona a la que le tocara. Tiré una cantidad increíble de papeles "borradores", sobres usados, y cosas que realmente no sé por qué había guardado. Otra hermosa excusa para usar la destructora de papel :P 

Las pocas cosas laborales útiles las archivé prolijamente en un par de carpetas, y de mi cartelera personal solo me llevé una foto de París, todo el resto fue a la basura también.
 

Hasta ahí, solo había pasado por lo más fácil: la oficina que me tocó era la que usaba una de las ex dueñas, que luego de vender su parte, hace varios años, se fue: caos, caos everywhere. Incluso fui a la oficina un sábado -además de quedarme el viernes anterior hasta cualquier hora- para reacomodar los muebles y pensar en una disposición del espacio que me resultara cómoda (teniendo en cuenta que dos de las paredes son vidriadas, y que tenía que ubicar 3 impresoras, un posnet, un teléfono, una sumadora y una computadora, además de los demás útiles y unas cuantas carpetitas). Lo más difícil -además de ordenar el cableado, que había tenido que extender para poder conectarme a la red con la nueva ubicación de los muebles- fue ordenar todo el papelerío preexistente en la oficina. Muchas cosas irrelevantes, con más de una década de existencia, y formularios vacíos de cosas que ya no existen, pasaron por mi amada destructora de papel. El resto lo tuve que dividir por categorías -cuando no lo estuviera-, rotular y archivar. Me sentí la hija de Marie Kondo y del Feng Shui. Después de varios días de trabajar en esto en mis momentos "libres" durante el horario laboral, finalmente habito en el orden de 9 a 18 :P

Cuando tenga tiempo quiero personalizar un poquito más mi oficina: mi nueva pizarra es un cuadrado negro que todavía no pude intervenir (¡parece un Malevich!). Ayer colgué un mapamundi gigante, que mandé a imprimir, para marcar los lugares que voy visitando con banderitas:


TERCERA PARTE:
Acá convergen los órdenes de los que les hablaba anteriormente: volvamos a mi casa, donde me esperan los 3 bolsones llenos de objetos no identificados que estaban en la casa de mi papá + el desorden de siempre + las cosas personales que tenía en la oficina (apuntes, cosas de la facultad, libros, revistas) y que me llevé a casa. Fui full Marie Kondo y dediqué varios fines de semana -entre otras cosas claro- a ordenar. Hay un consejo que leí de esta gurú y me pareció hiper acertado: ordenar por categorías, no por áreas. Si uno ordena por áreas sigue teniendo a lo largo y a lo ancho de su casa un montón de cajones llenos de "misceláneos". 

Marie Kondo aconseja también ordenar primero lo más fácil para no acobardarnos. Propone que hagamos primero la ropa, luego los libros, los papeles y los recuerdos. Claramente esto es muy subjetivo y yo dejé la ropa para lo último, que iba a ser lo que más trabajo me iba a insumir: para mi el armado de un guardarropas es algo importante. Empecé entonces por las cosas de cocina: ordené la vajilla poniendo las cosas que mas uso en los lugares más accesible: vacié cajones y estanterías, tiré todos los ingredientes vencidos (tenía una esencia de vainilla que había vencido hace dos años!) y cosas que no sé por qué había guardado; las decoraciones de pastelería que estaban en buen estado pero no había usado se las regalé a una amiga que siempre hace cosas ricas. Repartí entre la familia muchas otras cosas que no usaba (un montón de ollas que hacía años que no usaba, más bolsas de tela de las que fuera a usar en 15 vidas, termos -ni tomo mate!-, etc.). Dediqué un rato largo a separar en una bolsa de tela bolsas de supermercado en buen estado, que sirvieran para tirar la basura: todas las otras -de farmacias, o pequeñas compras- las puse para reciclar, y otras bolsas varias -las de shopping, sobre todo- las pasé a la habitación vacía para seleccionar y tirar cuando hiciera orden de bolsas.

Seguí con las cosas de baño: acá el baño es una categoría y no un lugar: en mi caso se compone por el baño propiamente dicho, por un armario en la cocina que tiene toallas y productos de baño que stockeo, y por maquillaje que había en gran parte de mi casa. Esto fue bastante fácil: Marie Kondo recomienda hacerlo todo de una vez : recolecté todos mis maquillajes, y agarré una bolsa. Todo lo que tenía varios años fue a la basura; lo que ya no usaría (gloss labiales con glitters, por ejemplo) a la basura; lo que estaba terminado/casi terminado a la basura; las cosas de mala calidad (tipo pincelitos) a la basura. Cosas sin usar, ya sea porque vinieron "de regalo" con otras compras o porque tengo otras en uso, como body splash y aromatizadores de ropa y ambientes: para regalar.

El orden del comedor fue muy sencillo, no tenía casi nada allí.

Por último, me tocó ordenar las habitaciones. Otra vez le hice caso a la gurú del orden, que aconseja primero desprenderse se lo que no queremos, después ordenarSi bien ella recomienda agarrar cada objeto y quedárnoslo sólo si "nos da felicidad", yo fui bastante más pragmática y la pregunta que me hice fue "¿esto lo uso o lo guardo por guardar?". Empecé con el orden de las bolsas: agarré una mega bolsa de residuos para tirar todas las de plástico que no me sirvieran para la basura (si, yo separo los residuos) y de las de cartón saqué para reciclar las menos agraciadas; de las mas lindas me guardé algunas y otras las llevé a la oficina, donde los clientes siempre me piden para llevarse sus sobres con documentación. Aproveché que tenía la caja donde me vino el Kohinoor (que es gigante) y empecé a tirar allí -desarmadas- todas las cajas innecesarias: de perfumes, de regalos, de ropa interior y de zapatos, que guardaba apilados en sus cajas originales innecesariamente, ya que siempre usaba los mismos: ni me acordaba de todos los que tenía. Otra vez, Kondo tiene la posta cuando sugiere que dejemos todas las cosas a la vista, para facilitar encontrarlas cuando las necesitemos (ya que si no las necesitamos, no deberíamos tenerlas).



El orden de zapatos fue bastante sencillo de todas maneras: todas las chatitas de uso diario las puse en un organizador de zapatos que me había regalado mi mamá hace siglos y que es ideal para tenerlos todos a la vista y guardarlo abajo de la cama:



Luego puse "en display" en un lugar libre del placard mis zapatos preferidos de Melissa:



Y acomodé el resto de lo que uso -botas y zapatos de fiesta- en el placard también, accesibles y en envases transparentes o con etiquetas a la vista. Dejé un cajón de madera pintado para poner los borcegos y las zapatillas -que voy a comprar en breve- a mano.

Lo que estaba muy usado lo tiré; lo que usé algunas veces pero no volvería a usar lo separé para donar. Los que no usé nunca o usé una sola vez para alguna ocasión, y se que no voy a usar en el futuro porque no son mi estilo o me quedan chicos los puse a la venta en mercadolibre, acá.

Y llegamos al final, al orden de la ropa. Cada tanto reviso mi placard en busca de cosas para regalar, donar y tirar, esta vez lo hice más minuciosamente. Me di cuenta que había estado durante años guardando prendas por si bajaba de peso o decidía cambiar mi estilo, cosas que no pasaron. Me probé absolutamente todas las prendas enfrente de un espejo y volví a poner en el placard únicamente las que usaría así como están. Después separé el resto en:
- cosas para tirar, en bolsas de residuos
- cosas para donar, en cajas
- cosas que necesitan cambios de cierre/ botones o dobladillos, en una bolsa ecológica gigante de Carrefour. De a poco estoy haciendole esas modificaciones y volviendo a colgar las prendas en mi placard.
- cosas para vender, que no usé nunca o una sola vez porque me equivoqué en el talle/ engordé / compré compulsivamente. Por ahora están en el perchero que me quedó libre después de la limpieza, eventualmente las voy a publicar para la venta, ya que la mayoría son vestidos y polleritas de Ona Saez, Benito Fernández y Basilotta.




A modo de conclusión, tengo que decir que me siento mucho mejor de vivir en el orden y de no acumular más cosas que no usaba.

Uds. ¿"hicieron limpieza" ultimamente? ¿Cómo les fue? 

8 comentarios:

  1. hola noeeee
    me siento re identificada! primero porque soy compradora compulsiva mal (y el blog en eso no me ayuda :P) asi que viviendo en un 2 ambientes, es un RE tema
    2do porque mati tambien es desbolado. Mucho mas que yo! asi que hay veces que se vuelve practicamente inmanejable. Un dia de estos tengo que ponerme las pilas
    beso!

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    1. Te re entiendo, yo vivo sola en un tres ambientes y de todas maneras las cosas se salen de control igual! Igual mejor que Mati tmb es desbolado, ¿te imaginás si fuera un obse? Horror!

      Pilas que podés! :D

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  2. Me encantó el post!!! Muy buenos como fuiste abordando cada sector o categoría!!! Yo estuve en eso pero la ropa es algo constante que hay que revisar.
    Adoré el cuadro del mapa que colgaste en la oficina!!
    Fui a chusmear los zapatos pero no son mi numero... Paso el dato
    Saludos
    Nos vemos pronto!!!

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    1. Fui iluminada durante el proceso por la gurú! :P
      Realmente hay que ordenar cuando se pueda, te hace vivir mejor!
      Que tengas una muy buena semana =)

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  3. No sabes la paz que me dio leer tu reorganización! Hice algo así el año pasado, solo que yo tengo un cuarto, no una casa para mis cosas :P Quedé re satisfecha con los resultados ♥ Y el finde que pasó volví a organizar mi maquillaje (sume muchas cosas en el ultimo año jaja), vamos a ver si el metodo nuevo funciona. Sino seguiré probando con los tips que dejaste, me parecieron geniales!
    Besos Noe!!

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    1. viste que bueno está ese sentimiento de satisfacción? vale todo el esfuerzo =)
      buen domingo Dani!

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  4. aayy deberia ree hacerte caso y mas ahora que me estoy por mudar, creo que es el momento justo ajjaja besitos

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    1. Si! es la oportunidad perfecta! éxitos con eso :D

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